“Si me siiigues te sigoooo”

Hace un par de semanas leí una información en la que se hablaba de la posibilidad de modificar los parámetros de medición de twitter para dar menos importancia al número de seguidores.

Me vino como el aceite a la espinaca, ya que desde fechas antes tenía pensado dedicar este post a una costumbre que considero perniciosa y que, sin embargo, es muy habitual en este soporte de redes sociales. Me refiero al “si me sigues yo te sigo” o “te sigo para que me sigas”.

Seguro que a todos nos ha pasado que alguien ha dejado de seguirnos a los pocos días de hacer follow. ¡Claro hombre! Si no hemos respondido haciendo follow también es lógico que hayan pasado de nosotros. ¡Que desaprensivos hemos sigo!

También apuesto a que pocos serán los que no han visto bios en las que sale alguna de las dos frases mágicas entrecomilladas más arriba.

No acabo de entender, la verdad, cómo el personal pretende hacer de su cuenta de twitter una colección de seguidores y cuanto antes mejor.

La mía no es excesivamente prolija ni en cuanto a seguidores ni en cuanto a seguidos y creo que eso no es ni bueno ni malo. Sí aseguro que todas aquellas personas a las que sigo me aportan información de los asuntos que me interesan, me han servido para organizar unas buenas listas y promueven la conversación.

En #CarmonaUPO nos insistieron en que twitter, y el 2.0 en general, es efectivo si de verdad sabes qué pretendes y te creas un entorno que te ayuda a conseguirlo. Tu comunidad.

Por poner algunos ejemplos, soy seguidor de @rsalaverria y de @juanmerodio. Ninguno de los dos me sigue.

¿Y qué?

Gracias al primero me entero de cosas interesantes relativas a mi profesión y a la adaptación al mundo digital. El segundo constantemente ofrece contenido igualmente valioso.

También sigo a @rauldorado y tengo el honor de que él haga lo propio. Si dentro de un rato dejara de hacerlo… ¿Cómo me voy a plantear responderle igual si encabeza mi lista de tuits guardados en favoritos? Sería malo para mí.

Eso sí, me daría que pensar, ya que los unfollows que en mi opinión tienen valor son aquellos que me alertan de que puedo estar haciendo alguna cosa mal.