¿El problema del periodismo es Google News?

Un breve post, más cercano al silogismo, a cuenta de la batalla de los medios de ¿comunicación? tradicionales, o sea, el papel, contra Google News.

1.- Dicen estos medios que si Google quiere usar sus contenidos debe pagar, es decir, el multimegabuscadorymilcosasmás debe abonarles un dinero por ayudarles a hacer lo que ellos, en teoría, quieren: difundir sus contenidos para intentar rentabilizarlos económicamente.

2.- Todos los que tienen un sitio web llevan a la práctica, en mayor o menor medida, estrategias de SEO para estar bien posicionados en Google, es decir, para que su contenido esté más cerca del receptor que cualquier otro… Todos, menos estos lumbreras gestores de medios de ¿comunicación? tradicionales que, dicho sea de paso, están propiciando en los últimos años magníficos espectáculos de despidos, cierres, pérdida de calidad… Como para fiarse de ellos.

3.- Cada vez hay más información y contenido en la red –hecha o no por periodistas– capaz de satisfacer la necesidad del lector más exigente… Incluso del más extravagante. Y como todos comprenderemos, mientras más tiempo pase y los más jóvenes vayan dejando de serlo, menos van a tener en cuenta de dónde proviene. El lector habrá ido fabricándose sus filtros y su servicio de noticias propio (en Google Reader, por ejemplo), teniendo en cuenta o no a esos de medios de ¿comunicación? tradicionales. Es decir, importándoles nada la cabecera de turno.

Yo creo que hay varias conclusiones.

1.- Los gestores de medios de ¿comunicación? tradicionales están a punto de unir a esa denominación la de “obsoletos”. Tratan de defender, farisaicamente, no a su medio, sino a su forma de funcionar: “¡Que el papel siga viviendo, que nos lo matan. Tragediaaaa!”. Es más fácil lamentarse, arremeter contra lo que sea y meter en su guerra a todo el mundo que devanarse los sesos para buscarle un futuro al papel, que puede tenerlo… Y, por supuesto, para cambiar un modelo de negocio que hace aguas y de cuya transformación no sólo no tienen ni puta idea, sino que saben que pasa por ceder el poder del que han disfrutado durante décadas.

2.- ¿Esto de ir contra Google News es bueno o malo para los periodistas que trabajan en los medios? Buena noticia no debe ser desde el punto y hora en que capan una posibilidad de difundir su trabajo y, por ende, promueven el de todos esos generadores de contenido que hacen SEO y no practican el periodismo pero dan una información que, de seguir así, corremos el riesgo de que se dé por buena (afortunadamente, algunas hay así).

3.- Kapuscinski fue un monstruo. Un adelantado a su tiempo. Murió en 2007.

4.- El post iba a ser corto.

Cinco aplicaciones para periodistas para mostrar tu marca personal

Son tiempos complicados para los periodistas (hablo de mi gremio por ser el que conozco, pero reconozco que son difíciles para todos) por eso y después de la entrada de @MariaAristoy sobre Marca Personal (genial nota a pie de post para periodistas), no está de más compartir estas cinco aplicaciones para periodistas con las que mostrar online tus habilidades y tu experiencia.

Los tiempos de mandar un mail con un PDF adjunto han pasado a mejor vida y si quieres mostrar tu portfolio al mundo, junto a tu biografía y los links de tus proyectos, con estas apps estarás dando un enorme valor añadido a tu marca personal.

Claro que tener perfiles en LinkedIn, Google+ o Facebook también ayuda y son plataformas que proveen a sus usuarios de las herramientas necesarias para dotarles de presencia en internet, pero para aquellos que quieren ir más allá, ahí van cinco apps para mostrarte al mundo:

1. Cuttings.me

cuttings.meCreada por un periodista freelance, fue lanzada hace un año. Permite añadir una bio, links hacia la cuenta de Twitter, LinkedIn y otras cuentas, además de poder configurar el diseño de tu portfolio.

Se pueden añadir documentos PDF o URL de una imagen o artículo y mostrar la lista de artículos en cualquier orden. La función RSS permite a cualquiera suscribirse al feed de tus trabajos.

2. Contently.com

contently.comEsta plataforma permite crear enlaces hacia tus trabajos online, pero en lugar de manualmente como en el caso anterior, al añadir las palabras clave, la aplicación muestra los resultados para incluir u omitir del perfil.

También permite añadir tu bio y los links de los perfiles sociales más frecuentes.

3. Flavors.me

flavors.meQuizás la de mayor diseño de las cinco sea esta plataforma que permite agrupar en un solo site todo tu contenido en redes sociales. Admite una cantidad ingente (35) de perfiles para añadir y su sistema permite ver los cambios en tu diseño de manera instantánea.

Tiene una versión de pago que además ofrece estadísticas de las veces que ha sido visitado tu perfil en tiempo real y cuenta con app para móviles.

4. Muck Rack

muckrack.comEsta plataforma no nació con la idea de mostrar tu perfil profesional, sino como una manera de ‘seguirle la pista’ a periodistas según el contenido que compartían en Twitter, pero hace poco añadió la funcionalidad de incluir el portfolio.

Una de las características más llamativas es que permite entrevistar a los dueños de sus perfiles, así como dar la posibilidad de listar aquellos temas que no te interesan o no dominas.

5. About.me

about.meQuizás la web más conocida. Usada por periodistas y por profesionales de todo tipo para describirse y darse a conocer.

No admite incluir links hacia tus trabajos, aunque sí hacia los perfiles en redes sociales. Básicamente es un espacio en el que presentar tu perfil y añadir tu bio y habilidades.

A partir de ahora, cuando mandes un email con tu CV en PDF, ¿Por qué no probar a añadir un link en el que esté toda la información profesional que deseas dar a conocer? ¿Por cual te decantas?

Si conoces alguna más, no dudes en añadirla en los comentarios.

Aniversario de un curso pionero en Social Media en Andalucía

Cumplimos un año. En enero de 2011, un grupo de profesionales de distintas disciplinas nos embarcamos en la apasionante aventura de comenzar el curso de Especialista Universitario en Gestión de Redes Sociales de la Escuela de Alta Gestión Pública de Andalucía (Eagpa), de la Universidad Pablo de Olavide (UPO). Fuimos la primera promoción de un curso, de por sí, pionero en Andalucía.

Tras un programa formativo intenso, de 350 horas distribuidas a lo largo de seis meses, en el que aprendimos cómo las redes sociales pueden ayudarnos en nuestras diferentes profesiones (entre nosotros hay periodistas, psicólogos, profesionales del marketing y la publicidad, historiadores, abogados, etc.), decidimos crear este blog colectivo, primero como proyecto de fin de curso y luego como vehículo de expresión de nuestras reflexiones e inquietudes sobre las redes sociales.

Lo que sigue es un pequeño ejercicio de balance que hemos querido hacer de este año transcurrido, de la experiencia que hemos adquirido y de lo que nos ha servido. Reflexiones personales de algunos de los autores de este blog que, por una vez, vamos a hablar de redes pero también de nosotros mismos. Porque no todos los días se cumplen años:

Foto de grupo de miembros del Curso Redes Sociales de Pablo Olavide

Autores Social UPO

@fbarquilla:

En un año hemos visto nacer, crecer, morir y hasta vegetar todo tipo de redes sociales. Pero si hay algo que no cambia, algo que permanece como el santo grial de la comunicación 2.0 es que el contenido es el rey. Algo que el rey Google potencia con su algoritmo Penguin y que presagia la nueva era de la web semántica. Compartir es importante, pero aún lo es más que aquello que compartes sea valioso.

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@criscastro83

Qué ha supuesto para ti el blog de SOCIAL UPO: El inicio de este proyecto comenzó con el final de un curso en el que conseguí bastantes conocimientos y mejores compañeros. Coincidió además con la transición de mi trabajo desde el periodismo en medios a la comunicación y marketing en redes sociales, algo que a la vista de los acontecimientos ha sido una decisión acertada. Ha sido, además, un canal de información útil que me ha aportado mucho para mi trabajo diario en esta nueva aventura 2.0 en la que cada día tengo la oportunidad de aprender muchísimo de todos estos expertos en redes sociales que participamos en Carmona UPO.

Aconsejarías a cualquier máster que se hiciera un blog: Por supuesto, durante la realización de un curso o máster se suele pasar un tiempo muy inmerso en las temáticas del mismo; una intensidad que baja al término del mismo. La creación de un blog te permite continuar “enganchado” a ello y mantener y cultivar el contacto con profesionales del sector. Además, por supuesto, de proporcionarte visibilidad.

Cómo ha afectado en tu trabajo el entorno 2.0: Precisamente he cambiado mi ámbito de trabajo dentro del periodismo hacia la comunicación en redes, por tanto el cambio ha sido total.

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@fjvazquez86

Creo que Social UPO cuando nació fue una ilusión de un grupo de personas comprometidas con el mundo 2.0 y deseosos de compartir sus conocimientos con toda la comunidad. Ahora Social UPO, más que una ilusión es una realidad. Con lo que nuestras experiencias profesionales y nuestras recomendaciones son de un valor incalculable para las generaciones posteriores a nosotros que pretendan iniciarse en este mundillo. Como uno de los responsables de la sección de herramientas en Social Media, me siento honrado de participar en este proyecto y de aportar valor tanto profesional como humano. Un abrazo a todos los que hacemos que Social UPO sea posible.

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@MariaAristoy: Ave Fenix

Para valorar todo lo que me ha ocurrido durante este año pasado, tengo una palabra -> Reinvención. Antes del Master que generó este blog, veía que el marketing y la comunicación estaba cambiando, pero no conocía las herramientas, ni mucho menos las utilizaba. Después del Master, me puse manos a la obra y seguí formándome, he estado en muchos foros, en muchas charlas y he encontrado un mundo alternativo donde el compartir va más allá de un slogan publicitario.  Además, al tener una larga experiencia en el campo de la comunicación me ha sido más fácil implementar las nuevas herramientas y poder asesorar a mis clientes, con lo cual esta crisis que a todos nos asfixia a mí me ha dado la oportunidad de entrar en un nuevo mercado, con la experiencia del antiguo. Me siento cual AVE FENIX, resurgiendo de sus cenizas, más fuerte, más sabia y con muchos más amigos con los que compartir y contar.

Este blog, me ha enseñado muchas cosas: a tocar temas de actualidad, a informar de temas, a captar fans y seguidores, a (intentar) aprender a escribir y enlazar, y lo mejor de todo, es que esto es sólo el principio.

Finalmente, lo mejor de este blog ha sido tener a unos compañeros al lado, que son fantásticos, disponiendo de poco tiempo en sus vidas pero reservando unos cuantos días para dedicárselo a este blog que hoy cumple un año. ¡Felicidades!

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@vitalirola:

Regresar a las aulas diez años después de licenciarme en periodismo ha sido una experiencia muy estimulante, sobre todo porque me ha permitido familiarizarme con herramientas hoy indispensables en mi profesión. Yo era una novata 2.0 en enero de 2011 y mucho de lo que sé hoy de redes sociales se lo debo a este curso. Hoy, no concibo mi trabajo diario sin ellas. Con todo, lo mejor han sido los compañeros de este SocialUPO y, lo peor, no poder verlos tanto como me gustaría

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@jmparrado

Este proyecto online, que bautizamos como Social UPO, lo defino como una oportunidad de crecimiento en el plano personal y profesional.

El blog me motiva a estar actualizado y conocer las últimas tendencias en torno al Social Media y las redes sociales, para poder después escribir con criterio sobre las novedades del sector.

Al mismo tiempo, es un espacio donde aprender de las experiencias y conocimientos de mis propios compañeros, pertenecientes a sectores profesionales afines, pero con perspectivas distintas que enriquecen el contenido.

Y sobre todo, lo considero nuestro rincón social, al favorecer el vínculo entre todos los participantes del blog. Es una buena excusa para que la gente del curso continuemos en contacto permanente.

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@raimundodehita

Lo más destacable del blog Social Upo para mí ha sido que me ha obligado a reflexionar y analizar situaciones nuevas en mi profesión (periodismo) motivadas por el auge del 2.0. Por otro lado, me ha enseñado que es relativamente fácil que esas nuevas ideas puedan ser de utilidad a más compañeros, producto sin duda de lo nuevo que es todo en este campo.

Tanto el blog como los perfiles para difundir su contenido me han confirmado que existe una, digamos, clase 2.0 (en sentido social), algo que ya sospeché en los meses de #CarmonaUPO y que sigo sin entender.
Por supuesto animo a todos a que emprendan una aventura como esta y creen un blog. Eso sí –y tiro de enseñanzas de #CarmonaUPO– con un plan preestablecido que diga, en primer lugar, cuál es el objetivo.

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@Rafa_Varo

Cuando llegué pensando en difusión patrimonial al curso de Redes de Sociales, no era muy consciente del mundo en el que estás entrando. Sabía que sería positivo y útil… pero quedaba muchísimo por descubrir… Aprender junto a compañeros tan diferentes en procedencia y formación, ha hecho que a día de hoy no me den miedo términos y temas que hasta hace poco solo pudieran haber sido considerados como tabú.

Es curioso ver como llegan los cambios, y este curso supuso un cambio de rumbo… No solo gracias a este proyecto, que me ha “obligado” a escribir y a actualizar un blog, sino también laboralmente hablando.

En este año ha nacido mi alter ego @patrimoniored, donde he podido crecer y aprender de mucha gente hablando de cultura y por supuesto el debate con el que disfruto todos los lunes #cultura18, un proyecto que día a día crece un poquito más… y al que estoy super enganchado.

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Codas para el recuerdo: Así anunciaban nuestro curso en enero de 2011, justo un día antes de su inicio:

Y así recogió Diario de Sevilla nuestra graduación:

Los quince segundos de periodismo

Escribo estas líneas el 22 de marzo de 2012, cuando un suceso espeluznante ha conmocionado a Francia y a medio mundo, el terrible asesinato de unos niños en una escuela del sur del país a manos del que ha sido ya tildado como “el asesino de Toulouse”.

Tenemos aquí un buen ejemplo de viralidad en las redes sociales. La retransmisión en directo, minuto a minuto, por Twitter de la localización, el cerco y el posterior asalto de la vivienda del asesino ha sido un ejemplo de cómo dentro de (casi) todo tuitero vive un  periodista frustrado. Olvidando, sin embargo, en muchos casos, una regla de oro del periodismo: la necesidad de contrastar.

Así las cosas, Merah, que así se llamaba el sujeto, se ha pasado la mañana siendo capturado o muriéndose sin haberse muerto hasta que se ha muerto de verdad. Una vez que se ha muerto de verdad, mi time line me ha devuelto cientos de tuits informándome. No es que siga yo a muchos periodistas franceses (ni siquiera hablo francés), es que una gran parte de las personas a las que sigo han caído en la tentación de reportar la noticia, como si estuvieran dando una primicia periodística.

Yo misma me he visto en esa situación muchas veces. Es difícil sustraerse de esa sensación de que tienes algo valioso que compartir en las redes: un artículo o un dato original, una noticia que crees que otros no tienen (aunque tus seguidores probablemente ya la conozcan)… Especialmente con los avances tecnológicos que permiten a cualquier ciudadano seguir las ruedas de prensa en directo desde su equipo informático, por streaming.

¿No me creen? Sigan, por ejemplo, el hashtag #CMin  cualquier viernes a mediodía, a la hora en la que Soraya Sáenz de Santamaría informa de los asuntos del Consejo de Ministros. Verán cómo, junto a los periodistas que están sentados en la rueda de prensa tuiteando a la vez que siguen la intervención de la vicepresidenta, hay muchos esforzados ciudadanos que van consignando lo que dice sin que nadie se lo haya encargado ni lo espere ni mucho menos les pague por ello. Por vocación.

No seré yo quien discuta esa afición. Me limito a comentarlo y a reseñar que, quizá, de los quince minutos de fama que esperaba Warhol que deparase la televisión hemos pasado a los quince segundos de periodismo. El tiempo que se tarda en lanzar un tuit.

El diario Público cambia la imprenta por la plataforma online

Como periodista y ciudadano viví una situación amarga el pasado día 24 de febrero cuando el diario Público anunciaba que no sacaría ningún periódico más en formato papel. Mi desolación estaba justificada por el sentimiento de pérdida que suponía no volver a palpar un periódico con esta cabecera, y el saber que esta decisión conllevaba el despido de muchos compañeros.

Última portada del diario Público en su versión impresa

Me pregunté si la crisis le había jugado una mala pasada. Si había sido una nueva víctima de esta penosa situación financiera y económica. O si, en cambio, eran las nuevas tecnologías las responsables de este desenlace.

Creo que ha sido un poco de todo. La crisis está castigando a gran parte de los sectores empresariales, entre los que se incluyen los medios de comunicación. La falta de recursos económicos de las empresas limita la inversión de las marcas, reduciendo considerablemente la principal y, en algunos casos, única fuente de ingresos de los medios de comunicación: la publicidad.

Ligado a la crisis está la expansión de las nuevas tecnologías y el aumento de su uso entre la población. Como ya es conocido, cada vez más, los ciudadanos cuentan con dispositivos electrónicos para acceder a multitud de operaciones: comunicación, gestión, entretenimiento,… y, sobre todo, información.

Posiblemente, en el sector de los medios de comunicación, la primera causa esté acelerando el proceso de implantación de la segunda ¿Cuántos periódicos han tenido que echar también el cierre de su publicación impresa, y cuántos tendrán que hacerlo en los próximos tiempos?, ¿quien será el último en suprimirlo? Porque lo que parece seguro es que en el futuro (no se sabe si pronto o tarde) todos los periódicos acabarán con su tirada en papel, y mantendrán su difusión online.

Precisamente esto es lo que ha hecho Público. Mantiene su versión digital: www.publico.es. Después de cuatro años y medio de vida, ha suprimido la publicación en formato papel y centra su difusión en la plataforma online.

Versión digital del periódico Público

Los trabajadores de la compañía, entre los que se encontraban unos 140 periodistas, son los grandes perdedores de esta decisión, porque al suprimir la difusión en papel se ha reducido considerablemente la plantilla.

Sin embargo, y al margen de esta lamentable repercusión, podemos pensar que no hemos perdido otra forma de pensar, otra ideología, u otro punto de vista capaz de ‘enjuiciar’ al poder político o de agitar la conciencia de la población, igual que actualmente también hacen otros periódicos impresos como El Mundo, El País o ABC.

Público.es seguirá informando con los mismos criterios (para bien o para mal) con los que lo ha hecho en sus cuatro años y medio de vida en papel. La única diferencia es que cambia de canal y ahora sólo estará en la web, donde cuenta con muy buenos resultados de visitas de usuarios, superando los 5 millones de usuarios únicos y situándose como la cuarta web de información general del país.

Sin embargo, como decíamos antes, esta será la tendencia del resto de publicaciones. Motivos sociales, culturales y económicos llevarán a los periódicos a suprimir su versión impresa, y será la plataforma online la que asumirá todo el contenido. Estamos ante el resultado lógico de la evolución: adaptación a las nuevas tecnologías, comodidad de los lectores/usuarios, recortes, …

Pero eso no debería repercutir negativamente en la calidad del trabajo periodístico. Lo importante es que las redacciones de esas ediciones digitales siga contando con profesionales que realicen la labor informativa con la misma calidad y rigurosidad de siempre. El periodismo debe estar por encima de la plataforma que se utilice para difundir la información.

Periodismo y blogs

No hace mucho tuve noticia de la actitud de un periodista que se despachaba contra una serie de blogueros diciendo que no eran #periodistas, que la información que daban en sus #blogs no era digna de ser tenida en cuenta y que poco menos que qué pintaban haciendo eso.

Aunque la historia es generalizable, los protagonistas son de una especialización del periodismo muy particular, el cofradiero, tradicionalmente dado al intrusismo y en el que es habitual ver a profesionales de otros ámbitos (vendedores de seguros, maestros, mecánicos, funcionarios… todos los respetos para ellos) que son capillitas y se meten a periodistas con todo lo que ello conlleva: extraña valoración de la información, mala praxis por puro desconocimiento, nula capacidad de discernimiento, entre otras. Algunos alcanzan las mieles de colaborar en un medio de comunicación prestigioso. A veces gratis… Les compensa.

Pero hete aquí que llegan los blogs y todo el que tiene cierta inquietud de mostrar su parecer, su obra o contar las cosas de las que se entera tiene a su alcance la posibilidad de hacerlo sin apenas coste, a diferencia de las webs.

Repito que, aunque los que dan origen a este post pertenecen al ámbito cofradiero sevillano, considero estas reflexiones extrapolables a cualquier otro y por eso me pregunto: ¿Qué hay de malo? ¿Son los blogs coto privado de los periodistas? ¿Son los únicos que tienen información? Pienso que no.

Los periodistas, además de tener información, tienen que saber que es información, cómo valorarla y, en función de estos y otros parámetros, publicarla en tiempo y forma.

¿Que hay blogueros que tienen información o magníficas fotos y las publican? Estupendo. ¿Qué quieren expresar su opinión? Genial. ¿Qué hay periodistas a los que no les gusta esto? Que se vayan a vivir a otro mundo. Este es ya el del 2.0 y cualquier persona tiene derecho.

Muchos diréis ahora que eso es el periodismo ciudadano, pero yo en ningún momento he llamado a esto periodismo. Como ya expresé en otra ocasión , sigo pensando que lo del periodismo ciudadano es una engañifa.

¿Qué es? Información, opinión, imágenes… en un soporte no exclusivo del periodismo como es un blog.

¿Se convertirán en medios de comunicación? Ya lo son.

¿Son periódicos? Tal y como los conocemos… ¡no!

¿Serán referentes y leídos/escuchados/vistos por mucha gente? Conclusión de #carmonaupo: Lo más importante es el contenido. Si el blog tiene continuidad, buena gestión y calidad en sus contenidos lo será. Si no, desaparecerá.

Y la capacidad para conseguir un buen blog no es patrimonio de los periodistas… aunque sean los más preparados para ello.

Las parodias en twitter

Hace ya años que aparecieron en twitter perfiles que en su bio incluyen la palabra “parodia”, que tal debe haber sido el acuerdo 2.0 para no dar lugar a equívocos y descartar una usurpación. Reconozco que en alguna ocasión he ido directamente a alguno de ellos y he pasado un buen rato con las ocurrencias y el ingenio de estos especialísimos CM’s.

Otras veces no ha sido así, ya que se rozaba la falta de respeto, cuando no se rebasaba ampliamente.

No se trata de aconsejar ninguno, pero si te das un paseo por twitter te puedes encontrar a miembros de la familia real española (@Príncipe_Filipe, @ReyJuanCarlosI @juancarospimedo, @Infantaleonor1, @SofiaTheQueen, @LetiThePrincess), inglesa (@CatadeCambridge, @GuilledeCambridge, @EnriquedeGales, @MotherqueenII) y, por supuesto, políticos (@zoidoarcalde, @ruizgarrafon, @Perez_Rubalcaba, el censurado @naniano_rajoy) y otros personajes públicos (@anaznarbottle). Y futbolistas, actores, cantantes, periodistas…

Curiosamente, forman un mundillo con su punto de endogamia, ya que es normal ver conversaciones entre ellos.

Además, en general cometen los mismos pecados que muchos tuiteros, como la poca continuidad o los accesos de entusiasmo seguidos por abandono de los perfiles.

También como cualquier tuitero o usuario del 2.0 en general tienen unas normas que cumplir, como que lo más importante es el contenido y la conversación, por eso unos tienen muchos seguidores y otros decidieron abandonar.

Lo que ya resulta más dificultoso es el buen gusto, punto en el que podemos unir este asunto del que nos estamos ocupando hoy con la reflexión repetida en #CarmonaUPO de que la vida on line es un traslado de la off line.

Recuerdo magníficos programas de parodias radiofónicas como El estado de la nación o La verbena de la Moncloa, plenos de humor, sarcasmo y buen gusto. También recuerdo a humoristas que no tenían ni pajolera gracia y tiraban de recursos fáciles para tratar de sobrevivir.

Creo que una buena muestra de ingenio es jugar con la imaginación del lector de tuiter, que siempre tenderá a poner en boca del personaje real lo que dice su parodia, y podemos encontrarnos ejemplos.

Sin embargo, detrás del uso de algunos se ve una intención política y un uso no casual de mensajes habituales del contrario. Ahí ya no es el humor, sino un medio puesto al servicio de un fin, como es el de crear mala imagen. Y cometen fallos de marketing, como las empresas que crean perfiles para campañas específicas y, una vez finalizada, lo abandonan. Podemos volver a nuestra segunda ilustración.

Otro fenómeno con el que nos podemos encontrar es que no sepamos distinguir entre la parodia y el personaje real, aunque en este punto dejo que seáis vosotros los que investiguéis…

Un buen año el 2011

Este post no pretende de ninguna de las maneras hacer un balance del año en el 2.0. Sería pretencioso y una temeridad por mi parte.

Sí quiere hacer un balance de lo que ha supuesto para mí, en la esperanza de que alguna de las conclusiones que ahora expondré le sirvan a alguien en situación similar a la mía.

Finalizando 2010, con mi blog de noticias sobre Sevilla a punto de echar a andar y un plan definido para ello, me encontré con una convocatoria que no sabía que me iba a cambiar tanto la vida.

La Escuela de Alta Gestión Pública de Andalucía, dependiente de la Universidad Pablo de Olavide, acababa de convocar un curso de posgrado sobre Gestión de Redes Sociales, en el que decidí –no sin pensármelo mucho– matricularme.

En seis meses pasé de una cuenta en #Facebook y otra en #Twitter y, lo reconozco, de no tenerlas todas conmigo a adquirir un buen puñado de conocimientos que me decían cómo debía emplearlas, me alertaban del error de pensar que ahí se acaba el 2.0, qué debía hacer para dirigirme a comunidades, cómo localizarlas, cuáles eran las herramientas más interesantes para según qué caso, en qué marco jurídico tan peculiar nos movíamos, las posibilidades para las empresas, la importancia de medir…

También pude ver casos de mala praxis, unos explicados otros en directo, apreciar que el periodismo –mi campo– no es el único que engorda los egos y resignarme a usar expresiones en inglés, algo que nunca me gustó.

Unos profesores reconocidos como grandes profesionales (al final del enlace) en sus respectivos campos y con amplia experiencia en Social Media pasaron por las aulas de la casa de los Briones (sin premio) en Carmona propiciando que en ese medio año prácticamente nos informáramos de todo lo relevante que hasta entonces había en Social Media.

Como colofón, coincidí con un grupo estupendo de gente inquieta y motivada, de manera que las reuniones cerveceras tras las clases eran tan interesantes como éstas, por divertidas y por que siempre llegaba alguien con alguna novedad.

Tras el verano llegó la hora de esforzarse en aplicar los conocimientos y de cotejarlos con la realidad del Social Media en Sevilla y la verdad es que, hasta el momento, el balance no puede ser más positivo. Supongo que una de las ideas que nos inculcaron –lo nuevo que es todo en este campo y, por ende, lo difícil de predecir qué camino seguirá– influye, pero lo cierto es que no creo que haya en estos momentos muchos profesionales con más nivel que el que ofrecen, por el bagaje que traían y el adquirido, los componentes de esta primera promoción de gestores de Redes Sociales.

De hecho, en este último semestre hay quien ha encontrado trabajo, quien lo ha cambiado, quien ha puesto en práctica nuevas y exitosas iniciativas en el suyo y quien tiene grandes proyectos entre manos que irán creciendo poco a poco.

Así transcurrió el, para mí, revolucionario 2011.

Tal vez haya aportado pocas novedades con este post, pero con él quiero animar a cualquiera que se dedique a la comunicación en alguna de sus muchas patas y que tenga las reservas que yo tenía el año pasado por estas fechas a que las deje de lado y trate de conocer este mundo. Seguro que encuentra cómo sacarle partido en su trabajo y se da cuenta de que puede mejorarlo sensiblemente. Además, creo que estar fuera del 2.0 empieza a ser estar fuera de juego y fuera del juego.

A propósito de Évole

Andamos los periodistas enfrascados en el debate de cómo enfrentarnos o aliarnos con las redes sociales. Convertimos en noticias las frases de 140 caracteres que nos sirven los personajes de la política, la empresa, el deporte, la música o el cine en forma de tuits. Analizamos lo que sucede en las redes. Enlazamos en las redes las noticias que publicamos, bien sea a través de nuestros perfiles individuales o bien del de nuestros medios. No acertamos todavía, sin embargo, a generar debates propios en Twitter. Pero ya hay excepciones que comienzan a marcar tendencia.

Jordi Évole es el presentador de ‘Salvados’ en La Sexta. Un espacio a medio camino entre el humor y el periodismo -aunque cada vez más escorado hacia este último género-  que propone hashtags sobre los asuntos, siempre polémicos, que aborda en sus programas. Un ejemplo muy sonado fue #borrandoaeta, escogido para el reportaje que dedicó al tema vasco. El que voy a analizar es #cosechandosubvenciones, correspondiente a la edición del 11 de diciembre de 2011.

Sin entrar a valorar el programa en términos periodísticos, Évole toma un asunto, las subvenciones al campo andaluz, que está de actualidad, que genera opiniones encontradas y que previamente había sido ampliamente discutido tanto en los medios de comunicación tradicionales como en los sociales. El programa se estructura en una serie de entrevistas desarrolladas en Andalucía y Cataluña, las dos comunidades enfrentadas en la polémica. Los protagonistas, junto a Évole, son un aristócrata bastante trasnochado, un joven con pocas esperanzas y un histórico líder jornalero.

El equipo de ‘Salvados’ debe de saber que en twitter hablamos de lo que vemos. De deportes, mucho. De televisión, muchísimo. Y propone su hashtag, #cosechandosubvenciones. El resultado: el asunto más comentado en España y sexto trending topic mundial.

Pero hay más. Jordi Évole consigue otros efectos en medios sociales: periodistas como Luis Barbero o Paco Torres han dedicado al polémico espacio posts en sus respectivos blogs. Una fuerza política, el PA, ha lanzado una campaña en redes contra el aristócrata al hilo de las declaraciones que efectúa en el programa en cuestión.

Los medios de comunicación tradicionales, hasta los de grupos mediáticos diferentes al de Évole, se hacen eco con mayor o menor amplitud de la polémica generada por el programa. Y los políticos efectúan declaraciones al respecto.

Jordi Évole ha tenido, qué duda cabe, ese momento de gracia que todo periodista vive cuando obtiene un magnífico titular. Pero la utilización que hace de él y cómo se sirve de las redes sociales desde un medio ya tan consolidado como la televisión debe servir de ejemplo. Porque quizá sea una de las vías que debemos explorar en el futuro, hacer que los medios sean permeables, no simplemente reproducir nuestras noticias en twitter sino buscar debates propios sobre nuestras exclusivas.

¿Una curiosidad? El trending topic de España y sexto mundial del domingo obtuvo una discreta audiencia del 7,6%. Un nivel muy bueno para su cadena pero alejado del programa más visto de la noche. Un dato que se traduce en 1,5 millones de espectadores -según la web formulatv.com- y que quizá deberíamos tener en cuenta también a la hora de saber que no, que twitter no son cuatro gatos ni mil papagayos, pero que en las redes tampoco está todo el mundo. Ni mucho menos.

Individualidad y periodismo 2.0

El otro día no me resistí a retuitear esta reflexión hecha por @joseantoniogall.

Días después me encuentro con esta otra de @rsalaverría.

Y me doy cuenta de que si se unen estas dos afirmaciones con las posibilidades que ofrece el 2.0 nos encontraremos con que los periodistas de toda edad y condición tienen ante sí magníficas oportunidades para desarrollar su profesión.

Este post no es de ninguna manera una llamada a los compañeros para que se vayan a las barricadas, ni mucho menos a que se apunten a la insumisión empresarial, que el que suscribe aprobó Empresa Informativa a la primera (plan antiguo). Pero sí es un toque de atención para decir que aún existe la individualidad –no confundir con individualismo- en esta profesión y que, si en la última década ésta fue siendo devorada poco a poco por los intereses de las empresas, ahora, merced a las nuevas tecnologías, la cosa puede cambiar.

Este ejemplo puede resultar exagerado pero ¿los seguidores quieren dialogar con la empresa o con el periodista?

En la afirmación hecha por Ramón Salaverría se presenta el Social Media como una oportunidad excepcional para hacer prácticas o más bien para tener un soporte en el que quede constancia de las aptitudes (o no) de un joven aspirante a periodista sin necesidad de tener que fichar por un medio. El profesor, más categórico, incluso avanza que el futuro será que no exista lo segundo sin lo primero.

Pero no son sólo los jóvenes los llamados a beneficiarse de todo esto.

En los últimos años ha sido sangrante ver como magníficos compañeros eran prejubilados en un momento espléndido de su vida profesional a causa de las cuentas de sus empresas. La alegría al reencontrarme con ellos en la red algún tiempo después fue directamente proporcional.

El paréntesis en el tuit de José Antonio Gallego es significativo, porque nos lleva a otra línea de trabajo: el de nuevos medios de comunicación que han decidido apostar por un trabajo nuevo y distinto del que se hace ahora en los que están dentro. Han podido hacerlo arriesgándose a usar las nuevas tecnologías como único soporte, sin el respaldo de un gran medio tradicional y con un planteamiento completamente distinto al del periodista que trabaja en solitario.

En el otro extremo del asunto que tratamos está el mal llamado “periodismo ciudadano”, a mi entender, un fenómeno artificial e hinchado (simplemente fuentes) por circunstancias como la novelería y el mal momento que atraviesa el periodismo. Las mismas herramientas que sirven para un buen ejercicio del periodismo han propiciado su aparición. Algo así como el intrusismo 2.0.

La reflexión final hila con el post que publiqué en este blog hace ahora justo un mes. El Social Media es, hablando de periodismo, un soporte, uno más, en el que volcar contenido. Desde el que está dispuesto a crear el que opina de forma diferente a su medio hasta el que quiere aprender. O el veterano que quiere seguir ejerciendo, pero… Vuelvo a citar a Ramón Salaverría cuando dijo que ni el mejor SEO es capaz de convertir en bueno un mal contenido y abundo añadiendo que una buena labor de SEO en un caso así haría un flaco favor al soporte en cuestión.