Periodismo y blogs

No hace mucho tuve noticia de la actitud de un periodista que se despachaba contra una serie de blogueros diciendo que no eran #periodistas, que la información que daban en sus #blogs no era digna de ser tenida en cuenta y que poco menos que qué pintaban haciendo eso.

Aunque la historia es generalizable, los protagonistas son de una especialización del periodismo muy particular, el cofradiero, tradicionalmente dado al intrusismo y en el que es habitual ver a profesionales de otros ámbitos (vendedores de seguros, maestros, mecánicos, funcionarios… todos los respetos para ellos) que son capillitas y se meten a periodistas con todo lo que ello conlleva: extraña valoración de la información, mala praxis por puro desconocimiento, nula capacidad de discernimiento, entre otras. Algunos alcanzan las mieles de colaborar en un medio de comunicación prestigioso. A veces gratis… Les compensa.

Pero hete aquí que llegan los blogs y todo el que tiene cierta inquietud de mostrar su parecer, su obra o contar las cosas de las que se entera tiene a su alcance la posibilidad de hacerlo sin apenas coste, a diferencia de las webs.

Repito que, aunque los que dan origen a este post pertenecen al ámbito cofradiero sevillano, considero estas reflexiones extrapolables a cualquier otro y por eso me pregunto: ¿Qué hay de malo? ¿Son los blogs coto privado de los periodistas? ¿Son los únicos que tienen información? Pienso que no.

Los periodistas, además de tener información, tienen que saber que es información, cómo valorarla y, en función de estos y otros parámetros, publicarla en tiempo y forma.

¿Que hay blogueros que tienen información o magníficas fotos y las publican? Estupendo. ¿Qué quieren expresar su opinión? Genial. ¿Qué hay periodistas a los que no les gusta esto? Que se vayan a vivir a otro mundo. Este es ya el del 2.0 y cualquier persona tiene derecho.

Muchos diréis ahora que eso es el periodismo ciudadano, pero yo en ningún momento he llamado a esto periodismo. Como ya expresé en otra ocasión , sigo pensando que lo del periodismo ciudadano es una engañifa.

¿Qué es? Información, opinión, imágenes… en un soporte no exclusivo del periodismo como es un blog.

¿Se convertirán en medios de comunicación? Ya lo son.

¿Son periódicos? Tal y como los conocemos… ¡no!

¿Serán referentes y leídos/escuchados/vistos por mucha gente? Conclusión de #carmonaupo: Lo más importante es el contenido. Si el blog tiene continuidad, buena gestión y calidad en sus contenidos lo será. Si no, desaparecerá.

Y la capacidad para conseguir un buen blog no es patrimonio de los periodistas… aunque sean los más preparados para ello.

Social Media ¿soporte o forma de vida?

Una de las cosas en las que más insistió @JLantúnez en su presencia en #CarmonaUPO fue en la importancia de la persona: el Social Media está hecho por personas y sirve para unir a personas.

Esta glosa a la unión desde la individualidad puede ser la explicación de alguna contradicción que se pudo apreciar en las formas de ver las cosas de los distintos ponentes.

Una me llamó poderosamente la atención y es que frente a los continuos mensajes que hablaban de la importancia del contenido y de la responsabilidad de crearte tu propio entorno 2.0, también hubo quien destacó el medio en sí sobre todas las cosas, aludiendo a un antes y un después del 2.0 (coincido en parte) y a un mundo Social Media por encima de todo en el cual sus habitantes son los privilegiados con acceso directo y casi único a cualquier campo en el que se aplique.

Mi postura es la primera y entiendo el Social Media como una nueva forma de comunicación, con sus particularidades propias y definidas, pero que puede ser usado por las personas en función de sus necesidades profesionales o personales.

Así, quien trabaje en recursos humanos encontrará nuevas formas de reclutamiento, quien lo haga en el terreno de las leyes tiene por delante el reto de ver si el ordenamiento actual es suficiente para un campo tan nuevo (ya hay casos excepcionales). Pero uno seguirá reclutando, como siempre, y el otro estudiando y aplicando las leyes, como siempre.

Yo, como periodista, veo el Social Media como un soporte más en el que hacer lo habitual de la profesión: contar cosas y enterarte de cosas que luego igual hasta puedes contar. ¿Que ha habido cambios en la profesión con la llegada del 2.0? Por supuesto, pero la esencia sigue siendo la misma. Prensa, radio, televisión, Internet y, ahora, social media, otro soporte con características tan propias y distintas que además de albergar información escrita y audiovisual te proporciona nuevas fuentes.

La profesión es el periodismo y el Social Media, un nuevo soporte de tus contenidos.

Por tanto, tu entorno 2.0, eso en lo que tú y sólo tú mandas, debe estar orientado hacia tu actividad, localizando quien te hable no sólo de 2.0 sino de tu profesión y 2.0: cómo aprovechar el nuevo medio, cómo sacarle rendimiento, qué herramientas te pueden venir mejor en función de tu trabajo

Pero eso del Social Media por el Social Media  y por encima de todo el Social Media como forma de vida es algo tan nocivo como estar en el mismo por estar, algo de lo que nos han enseñado a abominar en nuestro paso por #CamonaUPO.

La salvedad de siempre: esto es muy nuevo y no sabemos cómo y hacia dónde evolucionará ni cómo lo hará en cada sector, pero en el contexto actual es en el que escribo esta reflexión.

Para lanzarse al social media, lo primero es la estrategia

Entrar en las redes sociales sin una estrategia es meter un elefante en una cacharrería. Lo que llamamos redes sociales (Facebook, Twitter, Linkedin) son sólo plataformas en las que nosotros, como profesionales del social media, debemos bucear para encontrar las comunidades a las que queremos “echar las redes” para dinamizarlas y convertirlas en nuestros amigos/fans.

Esto no es trabajo de un día y supone, además, la razón principal del porqué de la evangelización. Se trata de un trabajo que requiere constancia, no es algo que la empresa pueda encargar a un equipo externo durante un periodo limitado en el tiempo.

Han sido muchos los profesores del curso que han incidido en la importancia de la planificación. Raúl Dorado nos hacía mirar a la empresa como punto de partida: ¿Quieren lanzarse al social media? Y sobre todo, ¿están dispuestos a destinar recursos económicos y humanos?

Como community managers, nuestra labor debe ser, una vez convencida la empresa, dar a los puentes (las personas o el equipo que se va a encargar de dinamizar los contenidos a través de los social media) las herramientas y pautas de actuación.

Estas pautas o estrategia las divide Dorado en 9 puntos:

  1. Fijar los objetivos: que deben ser alcanzables, medibles y acotados en el tiempo.
  2. Análisis organizativo: conocer la empresa y los “puentes”
  3. Análisis del entorno: conocer el contexto (político, social…) de la empresa
  4. Benchmarking: ¿qué hace la competencia? Hay que ser originales
  5. Posicionamiento: Qué imagen tenemos y cuál queremos tener
  6. Plan de acción: qué acciones concretas haremos y por qué canales (¿dónde está nuestro público objetivo?)
  7. Métricas cualitativas y cuantitativas: nada sirve de nada si no se miden resultados (esto necesitará un post exclusivo)
  8. Evaluación continua: recoger feedback todo el tiempo
  9. Implementación de mejoras : el cambio de la empresa a la cultura del social media.

La necesidad de tener una estrategia de márketing y comunicación se incrementa si cabe en Internet por la rapidez con la que funciona este medio. Son conocidos algunos casos en los que la falta de estrategia ha perjudicado a una empresa o marca. El “efecto Streisand”, del que nos hablaba Emilio Márquez, hace referencia a las consecuencias que puede tener tratar de censurar u ocultar algo en Internet. Uno de los ejemplos más recientes fue la rápida expansión de las fotografías de las hijas del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, después de que Moncloa censurara su publicación. Además del caso que da origen al nombre; la publicación de unas fotos aéreas de la casa de la cantante Barbara Streisand: un hecho que ella denunció y que tuvo como respuesta la publicación de otras muchas fotos por parte de los internautas.

Así, para evitar el “efecto Streisand” es necesario tener una buena estrategia que plantee también posibles soluciones en caso de crisis de reputación. En este sentido, termino con algunos de los consejos que los profesores nos han dado como reglas no escritas de comportamiento en los social media: Internet es un medio abierto, libre y joven. Hay que ser honestos, sencillos, accesibles y sobre todo transparentes.

10 conclusiones tras el curso de Redes Sociales en la Universidad Pablo de Olavide (UPO)

Finalizado el 1º Curso de Especialista en Gestión de Redes Sociales de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla, los miembros de esta primera promoción hemos decidido crear un blog en el que volcar como contenido conclusiones, reflexiones y experiencias resultantes de lo aprendido sobre el 2.0. Nos hemos llamado: Social UPO (@socialupo)

Dada la diversidad de perfiles de nuestro grupo o comunidad, creemos que será enriquecedor plasmar aquí la forma en que llevamos a la práctica la teoría aprendida en seis intensos meses y cómo cada uno de nosotros la adapta a su realidad personal y profesional.

Aplicando lo aprendido, estamos dispuestos a escuchar, ser testados, criticados y usar todo eso para mejorar la formación recibida.

Después de que cada uno haya extraído conclusiones propias, el trabajo de puesta en común ofrece el siguiente resultado.

1.- La estrategia es fundamental. Hay que elaborar planes estratégicos adaptados a la situación que vayamos a afrontar. Se definirán los objetivos y la forma de conseguirlos. Como el socialmedia es nuevo, está en constante movimiento y no sabemos a ciencia cierta a dónde se dirige, resulta imposible que haya dos estrategias iguales, como tampoco dos casos iguales. No hay reglas comunes.

2.- Trabajar en socialmedia es hacerlo con comunidades, no con las plataformas que los miembros de éstas usan para comunicarse y compartir. Una comunidad creada y con unos canales de comunicación establecidos nos facilitan el trabajo de segmentación y la forma de dirigirnos a nuestro público objetivo. FB o TW son importantes como canales. No son redes.

3.- Compartir, participar, dialogar, rebatir, debatir… Que exista quien o quienes están en desacuerdo y que puedan manifestarlo públicamente no es un problema, es una oportunidad maravillosa.

4.- Igual de importante que segmentar o aprovecharnos de la segmentación ya hecha es incluirnos nosotros mismos: tenemos nuestro campo, a él deberemos dirigirnos y en él trabajar. Ejemplo: identificar a los líderes de nuestro campo en socialmedia.

5.- Tan importante como la estrategia es comprobar que nos lleva a buen puerto. Para ello hay que medir constantemente nuestra presencia en las redes sociales. Herramientas para hacerlo las hay de todo tipo y están al alcance de todos. En la estrategia, por tanto, deberá estar qué medir (parámetro o métrica a aplicar) y cómo y con qué hacerlo.

6.- Hay que escuchar. Un buen trabajo de monitorización y la interpretación de lo medido –cómo aparecemos, qué se dice y por qué– nos da la posibilidad de reafirmar la estrategia o corregirla a tiempo. Escuchar implica responder.

7.- Así iremos creando una reputación (personal, de la empresa o institución para la que trabajamos…), que será tan importante como la off line (no hagas on lo que no harías off). Para que sea buena habrá que aplicar valores: esfuerzo, constancia, trabajo, autenticidad, sinceridad, transparencia, creatividad, entusiasmo…

8.- El contenido es lo más importante, tanto en calidad como en cantidad, refiriéndonos en esto último a la constancia como valor. La calidad atrae la atención del usuario y mantiene su interés. Hay que planificar calendarios para dotar de contenido a tus plataformas (blog, perfiles, páginas), atender a lo que pasa a su/tu alrededor para participar y poder compartir.

9.- El reciclaje profesional debe ser constante. Si no, nos quedaremos atrás y ninguno de los puntos anteriores valdrá.

10.- Punto para empezar a dialogar: ¿Hay mucha diferencia con la vida off line?

Naturalmente, éstas no son todas las conclusiones, pero reflejan los lugares comunes en que nos hemos movido. El resto será parte importante en este blog que ahora empieza a vivir.